La fiesta de San Leonardo debe su origen a San Leonardo de Noblac, patrón de Portigliola, venerado como protector de los presos y de las parturientas. Durante las festividades del 9 de noviembre, la estatua del santo es llevada en procesión por las calles de la ciudad, acompañada de cantos solemnes y de la banda de música. La celebración se enriquece con música, fuegos artificiales y puestos gastronómicos, donde se degustan platos y dulces típicos de la tradición calabresa, en un ambiente de fiesta y convivencia.